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lunes, 30 de noviembre de 2015

El Castell de Farners y la Ermita, en Santa Coloma de Farners.


SANTA COLOMA DE FARNERS

Salida desde el 27/11/2015 al 29/12/2015 con Marta y Víctor.
El mismo viernes 27 me enviaron un mensaje Marta y Vitorius avisándome de que iban de camino hacia la Ermita de Santa Coloma de Farners, pero ya era sábado de madrugada y un poco tarde cuando leí el mensaje, así que hasta el sábado por la mañana en que me dijeron que aún estaban en la ermita, no me fui de Finde. Tenía ganas de estar con ellos, pero también para poder probar la calefacción, que ha vuelto a dar un fallo esta mañana de domingo, por eso que de momento el viaje a la nieve queda aparcado. Todo el fin de semana ha sido muy tranquilo, y como siempre, Marta me ha invitado a comer y entre los dos han hecho la comida, y toda la logística. Como no mencionar a Otto, que solo se acerca a mi, si le doy de comer. Solamente nos hemos movido de la mesa para visitar el Castillo y la Ermita, lo que me ha costado muchísimo. Víctor se ha encargado de ir a buscar leña , como siempre y Marta de hacer fuego para la barbacoa y luego para calentarnos. Estoy hecho polvo, y eso que he tenido que subir unos 50 mt de escalera, pero es que no puedo con mi alma. Tengo que hacer algo aparte de dejar de comer, debo ir a un gimnasio o hacer algo que me ayude, pues cada día estoy mas gordo, y me cuesta mucho andar. Esta vez, al menos no me ha dolido la rodilla, pero hasta que llegué al torreón, me sentí asfixiado y sin fuerzas. He de buscar algún remedio a mi estado físico. Para variar, me he dejado la insulina y todas las medicinas en casa, pero he aguantado sin muchos problemas.




ERMITA DE FARNERS.
La ermita está reformada, y hemos tenido la suerte de verla por dentro, porque dentro de un par de semanas se celebra un aniversario, y la familia ha venido a limpiar. Ha sido muy curioso como hablaba uno de los familiares, un Sr. natural de Farners, pero con un vocabulario catalán, que no suelo oir a menudo. Es estupendo saber que mis conocimientos de catalán no son tan amplios como yo pensaba. Ojalá hubiese podido estar con el payés y con Antoni mas tiempo, aunque he de decir que Antoni me ha dicho que puedo contar con él para lo que quiera, desde alguna excursión al Nepal hasta la organización de un pase de diapositivas. 


En la explanada han instalado barbacoas y también en otros lugares cercanos, pero ni una sola mesa; según me dijo el payés, decidieron no ponerlas y el que quisiera mesas, que se las traiga de casa.
Hay WC y varios grifos de agua fresquita, donde poder lavar los platos. El lugar vale la pena si quieres estar tranquilo y hacer excursiones. Hay una que se llama "Ruta de las 10 ermitas" y que se puede hacer en 3 días andando, y que me gustaría hacer.



CASTILLO DE SANTA COLOMA DE FARNERS.

La vista exterior del castillo desde la explanada es imponente. Está completamente reformado, pero el interior me ha defraudado un poco, pues me hubiese gustado encontrar algunas habitaciones también reconstruidas, aunque al ser un recinto con acceso libre, dudo que la gente sea como debería ser y no me extrañaría que lo dejaran hecho una mierda en poco tiempo. Había una pareja de modelos en una sesión de fotos que duró desde poco antes que subieramos nosotros, hasta después de que acabaramos de comer. Con ella estuve hablando un poco, pero me olvidé preguntarle si la casa de ropa de la que estaban usando para el reportaje, hacía tallas grandes, que supongo que no, o si me podrían hacer ropa a medida. El caso es que no lo hice y me quedé ensimismado, con los pelos leoninos que le colgaban a los lados de la cara, y un tupé enlacado que le hinchaba la cabeza. Mientras ella se cambiaba, el otro modelo, que era un hombre, posaba sobre la pasarela que rodeaba al castillo, y mas bien parecía un macarra como yo, que otra cosa. Seguimos Ali y yo subiendo hacia el torreón, pero en un momento dado, Ali dijo que no subía mas, creo que le entró miedo, el caso es que se paró en la escalera y Victor tuvo que venir a aguantarla mientras yo subía. Quizás si hubiese ido suelta habría subido sola, pero tampoco era plan, pues había demasiada gente. El caso es que llegué hasta la cima y tomé unas cuantas fotos hasta donde alcanzaba mi vista, que era todo a mi alrededor, exceptuando una montaña no muy lejana que estaba a la misma altura y no dejaba ver mas lejos. Todo lo que se veía era bosque, y por uno de los miradores, se podía ver la explanada con las furgos aparcadas. 
Bajé despotricando un poco de mi mismo, por mi falta de tono muscular, y creo que cuando llegué abajo Marta ya estaba pensando en encender la barbacoa, cosa que se le da muy bien, pues no te das cuenta mientras tomas una cerveza, y ya tienes el fuego encendido. Hicimos el vermouth y tomamos algunas cervezas, ya que no pensábamos movernos hasta el día siguiente, no había problema de "Si bebes no conduzcas". Yo iba por la tercera cerveza, algo raro en mi, y no me sentía mareado ni nada, pues en cuanto suelo beber un trago ya siento los efectos, pero debería ser la marca, que nada, no habia modo de coger ese puntillo de borracho que tanto me gusta. No recuerdo que comimos, pero si que fuí perfectamente atendido por Marta y Victor. El caso es que cuando estábamos acabando de comer, llegó primero un coche de rumanos con la musiquita a tope, y luego otro mas, y comenzaron a cambiar el cd de un coche a otro que estaba tuneado y que por lo que me dijeron eran enormes. Tan enorme como la música que pusieron a tope de volumen. Al principio estallamos en críticas entre nosotros: que si no tenían educación, que si no respetaban nada e iban a su aire, y así estuvimos media hora, quejándonos y decidiendo si nos íbamos a otro sitio. La música parecía árabe, pero estaba a disgusto porque la pusieron demasiado alta, que si no, hasta me habría gustado. Al cabo de rato la bajaron un poco pero no aún lo suficiente, por lo que decidimos irnos a hacer la siesta. En cuanto me tumbé en la cama, me quedé frito. De momento la calefacción estaba funcionando muy bien, y así siguió cuando me desperté. Ya era de noche cuando salí fuera, y Marta había encendido el fuego y Victor había ido a por mas leña. Esta vez había olvidado mi silla de camping en casa, asi que tuve que conformarme con otra que uso para invitados. Nos sentamos alrededor del fuego, pero al estar hecho en una barbacoa, el calor no llegaba bien a los tres, por eso decidieron cambiar el fuego de sitio, aunque fue peor, pues lo trasladaron a una parrilla, que no tenía protecciones ni por arriba ni por debajo, y el aire corría por doquier, con lo cual, tuvieron que cambiar el fuego de sitio otra vez, haciendo dos llamas en dos barbacoas diferentes.

La madera que había conseguido Victor, no era ninguna maravilla, pues son ramas de alcornoque recubiertas de corcho seco, que encuentras por el fuego, y que si, hacen llamas, pero que no arden muy bien, y que solo calientan cuando están en pleno esplendor de llamaradas. Nos sentamos alrededor y Victor trajo una tortilla, pan, vino y Coca-Cola. Como el vino no me gustaba mucho, Victor me hizo unos kalimochos, que eso ya estaba mucho mejor. Estuvimos charlando y contando batallitas de viajes y otras hierbas. Me dijeron que no podía irse a Alsacia porque Victor habia encontrado un trabajo, y Marta había decidido irse a pasar las navidades con sus padres. Yo les conté que tenía varios viajes previstos, pero sin fecha y sin rumbo fijo. No muy tarde nos fuimos a dormir, no sin antes ver en medio del bosque unos ojos que nos mantuvieron despiertos e intrigados. Qué sería aquello que brillaba en la entrada de noche. Marta estaba un poco nerviosa, pero por mucho que intentaramos saber que es lo que podría ser aquello, nos fuimos a la cama sin saberlo. En cuanto nos acostamos nos quedamos los 4 fritos. Ni un solo ruido en toda la noche impone, pero dormía tranquilo ya que sabía que mis amigos tenía la furgoneta al lado.


Por la mañana me levanté temprano, ya que había quedado en casa con el instalador de la calefacción, que tampoco me iba muy bien. Les había avisado que me iría temprano por dicho motivo, y que si no estaban despiertos, pues que tuvieran un buen viaje de vuelta, pero Victor vino a pedirme un bote de leche, ya que no se habían quedado sin, y yo busqué entre mis reliquias, y aparecieron dos bricks, uno caducado en agosto y el otro caducado hacía un mes. Victor preparó un pequeño desayuno, y me pidió que les hiciera unas fotos en la ermita. Estuvimos tomando algunas fotos, y cuando les iba a decir adiós, ya habían recogido todo y se habían marchado. Poco antes, me di cuenta que la calefacción de mi furgo estaba indicando que algo pasaba. Por la toma de aire solo salía aire caliente y el regulador parpadeaba indicando el tipo de error que sufría una vez mas. La semana que viene Otra vez al garage, a ver que dicen.
Yo también recogí los pocos trastos que tenía por allí y puse el gps para grabar la ruta de bajada. Son unos 5 km hasta el pueblo, y aunque el camino era de arena, de vez en cuando encontrabas algún surco formado por el agua de la lluvia en su caida. Me encontré un montón de ciclistas que practican el descenso, y son los propiertarios de las furgonetas que estaban en el parking. Unas bicis que se veía que eran de buena calidad, con unas ruedas de un ancho el doble que mi mountain bike, adecuadas para el descenso. Estuve hablando con algunos, y con otros con los que había hablado mientras desayunábamos, ahora me los volvía a encontrar en el camino, los saludé y me respodieron "Vamos por la segunda bajada", fui saludando con los ciclistas que me cruzaba, y algunos me devolvían el saludo y otros no. Al final llegué al pueblo, y emprendí el camino a casa.


Otro sitio nuevo añadido a mi lista y un buen fin de semana con buenos amigos.






PASE DE DIAPOSITIVAS: Pulsa sobre la foto para verla ampliada.






Mapa de la ruta, pulsa sobre el mapa.



 Pulsa sobre el mapa para ver la ruta.


Ruta de subida hasta el castillo desde el parking


 

ENLACES

Ayuntament de Santa Coloma de Farners  (lástima que esté solo en Catalán)


Agrupació Excursionista Catalunya (lástima que esté solo en Catalán) He tenido el gusto de conocer a Antoni, un Sr. con mucha experiencia en la montaña y una persona que me ha parecido fantástica, con muchas cosas a compartir.