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lunes, 26 de febrero de 2018

THE JUERNES en el Chupitos

Fin de semana sorpresa. Del viernes prefiero no hablar, pero el sábado, vaya sábado. Fui a ver el concierto de The Juernes en el Chupitos, el grupo donde toca mi hermano, y que maravilla, creo que es el grupo más marchoso que he visto en mucho tiempo. Con un repertorio de versiones a cual con más caña, con la gente que conocía todas las canciones y las tatareaba, con la gente gritando y bailando durante todo el concierto. El local es pequeño, pero estaba lleno hasta la bandera y que decir de los músicos, el Lolo y David llevan a la espalda todo el ritmo, y menudo ritmo, Sito es un cachondo mental que toca la guitarra como los dioses, Jotace maneja también la guitarra con soltura aunque parezca que le hayan clavado un palo en el culo, pues se mueve menos que las estatuas de La Rambla, Susana con una voz que cubre al cantante Juanito el Cacique, personaje con carisma donde los haya. La música como he dicho una maravilla y la compañía lo mejor después de la banda. Fui con mi amiga Auri, y un poco mas tarde llegó Rafaelillo, pero llegó, pero se pasó todo el tiempo en la calle mirando que yate se compraba. La Pero Pero no vino porque estaba en Madrid. Faltó mucha gente conocida, pero me hizo gracia que Sebas me dijera tan solo hace una semana antes que ahora me tocaba a mi ir a El Masnou, y esta es la segunda vez que le aviso que voy a su país y no ha respondido como me hubiera gustado.

Llegué a Masnou temprano y aparqué en la calle Navarra con la furgoneta, que no es el sitio mas idoneo desnivel para dormir allí por el desnivel de la calle, aunque en Masnou ya es imposible encontrar un aparcamiento. Llamé a Auri, y como me tiene bloqueado en su móvil no respondió, me fui directamente al puerto, e iba de caminando por el atolón cuando me encontré con Rebeca en un restaurante gallego, donde se estaba comiendo una parrillada de pescado, como se nota que tampoco ella trabaja tampoco como yo, me tomé una copa y en eso que vi a Auri pasar por delante del restaurante y nos fuimos a un Frankfurt a comer algo, yo me zampé dos bocatas de algo picante y ella algo parecido. Rafaelillo aún no apareció, así que pedimos unos Chupitos de vodka y un estomacal para sentar lo comido, y después me tomé un par de Bowies justo cuando llegó Rafa, que sé comió un bocata rápido antes del concierto. Fue llegar y matar la perdiz, el concierto comenzó en ese momento y lo dicho, marcha a ritmo de Rock and Roll. Una copa más y cuando quisimos darnos cuenta, ya estábamos en la calle camino de la cama. Al final le dije a Rafa si podía dormir en su casa, y claro, me dijo que si, aunque creo que frunció el seño. Íbamos de camino y ni Auri ni yo podíamos andar, nos dolía todo el cuerpo, así que Rafa fue a buscar uno de sus coches al garage, y nosotros nos quedamos en el puerto mientras él volvía a buscarnos. Tardó un rato en volver, pero al final apareció pegando gritos. Auri y yo nos subimos como pudimos en el coche y para casa a dormir, aunque primero me llevó a mi furnoneta a buscar la insulina y las pastillas para dormir. Si señor, una gran noche. Gracias a The Juernes, gracias a Auri, gracias a Rafa y gracias a mi, porqué no.