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martes, 8 de julio de 2014

Recaudar a base de multas es lo más fácil.

Hoy me han puesto una multa en Cabrera por mal aparcamiento, y resulta curioso, porque he aparcado en una calle al lado de la playa, donde casi nunca aparca nadie. En la mitad de la calle se puede aparcar, pero la otra mitad es zona azul, y estoy seguro de que como zona azul, no han recaudado ni un euro en todos los años en que esta zona tiene ese título; y aunque había aparcado allí durante años, hoy me han cazado, aunque antes de ponerme la multa la policia ha estado preguntando por los alrededores, donde no había nadie, si alguien sabía de quien era la furgo aparcada en la zona azul. Justo en ese momento yo había ido a la playa a ver como estaba el agua, pero estaba muy movida, y además, en esa zona no hay playa, ya que toda la orilla está llena de rocas, y con mi rodilla no estaba dispuesto a hacer alpinismo, por lo que solo he tardado el tiempo de ir a la playa y volver a la furgo. Cuando volvía, y no creo que estuviera a mas de 20 mts. me ha parecido ver a un policia motorizado que extendía una multa. Le he preguntado si me había multado, y me ha dicho, que no tenía mas remedio, pues había preguntado a la gente de los alrededores, gente que brillaba por su ausencia, si conocían al dueño de la furgo, pero que al no obtener respuesta, pues no tenía mas remedio que multarme, y asi, tan panchi y tranquila, me ha multado, explicándome que allí no se podía aparcar y que había una señal en la rotonda que lo indicaba. La verdad es que hace muchos años que conozco la zona, pero siempre la he visto vacía, porque a pesar de estar al lado de la playa, no hay playa, y por eso nadie aparca, excepto yo, que hoy no tenía un buen día.
Un negocio y ansia de recaudación para el ayuntamiento, ya que no tiene ningún sentido que esta zona haya sido designada zona azul, y por lo dicho antes, no creo que nadie haya pagado nunca por aparcar allí. Como  no llevaba móvil ni cámara no he podido hacer fotos, y otra cosa, los dos vehículos que estaban detrás mio y habían llegado antes que yo y aún seguían allí mientras me multaban, no han sido multados ni molestados en absoluto.
Eso si, la policia no ha dejado de sonreir; se reía de mi o es que la hace gracia poner multas.