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sábado, 25 de mayo de 2013

Urgencias: nueva visita


El jueves por la noche me puse malísimo, con un dolor en el costado parecido a un cólico nefrítico, pero que tras la visita al médico, pudo ser formaciones de piedras, cóligo estomacal, problemas intestinales derivados de la anestesia o vete a saber que. El caso es que después de acostarme a las 10 de la noche, media hora después ya me encontraba fatal. Un dolor que venía teniendo desde el día que me operaron del menisco apareció en mi costado, pero los días anteriores iba remitiendo rápidamente, aunque esta  noche ha sido horrible. Primero era el dolor en sí, que me recordaba a un cólico nefrítico, pero que cada vez iba a mas y se extendía desde el lateral del pecho hacia la espalda. No había modo de conciliar el sueño y comencé a dar vueltas en la cama intentando buscar una postura en la que pudiera encontrarme cómodo, pero no había modo. Me estaba volviendo loco, histérico, sin saber que hacer. Busqué en mi botiquín algún calmante, pero solo encontré Nolotil. Lo ingerí pero no noté ninguna mejoría. Ni siquiera notaba los picores de la erupción en la pierna, ni el dolor por la operación de menisco, solo el dolor en el costado. Pasaban las horas y cada vez me dolía mas. La una y media y vuelvo a tomarme otro Nolotil, pero ninguna mejoría. El abdomen lo tenía inflado, a punto de estallar. Era como si hubieran hinchado una pelota de playa.  Podía presionar sobre el, pero en los bordes era como si estuviera clavándose. Varias veces fui al lavabo a orinar, y aunque oriné poco, no observé manchas de sangre ni nada a destacar. Intenté varias veces defecar pero fue imposible, por mas que lo intentaba no podía. A todo esto mi madre seguía despierta preguntándome si me encontraba mejor, pero nada, estaba desesperado y sin saber si llamar a una ambulancia o no. Me pude un parche de calor, pero a los 5 minutos tenía arcadas y tampoco me relajó en lo más mínimo. Me tomé la temperatura y solo tenía 36.43, normal. Comprobé el azúcar en sangre, y el aparatito indicaba 176. Parecía que tenía fiebre, pero no era así. Sudaba pero tenía los pies congelados. Ya no sabía que hacer, así que a las 6 de la mañana y como no tenía a nadie que me llevara al hospital, llamé al 112. Creo que en cuarto de hora la ambulacia ya estaba en la puerta de casa. Les expliqué un poco mi situación y para el hospital. Llegué casi a las siete y tras un pequeño interrogatorio sobre mi estado, llegó el cambio de turno.  Mientras esperaba, me hicieron un análisis y una radiografía del abdomen, a la que llegué con una via a través de la que me estaban suministrando un calmante. Con el cambio de turno, un nuevo médico vino a verme y me interrogó exaustivamente sobre todo mi historial médico. Hablamos el dolor, y me auscultó el abdomen y la parte genital. No estaba claro que era lo que me pasaba, pero al  menos vi que mostraba interés en mi problema. Me dijo que había que esperar los resultados de los análisis y de la radiografía. Menos mal que el tiempo pasaba y el dolor iba remitiendo, aunque una molestia me quedaba en el costado y la espalda. 
 Hospital de Sant Jaume de Calella






Me había quedado dormido, pues llevaba todo la noche sin dormir. El médico volvió y me dijo que en las radiografías no veía posibles formaciones de piedras y que el análisis daba negativo. Eso estaba bien, pero seguía sin saber porque tenía ese dolor. En ese momento el suero no funcionaba, pero como el dolor había remitido, decidió quitármelo. Poco mas quedaba por hacer, pues el dolor se había ido, y solo me quedaba una molestia de toda la noche sufrida, así que después de unas cinco horas llamé a una amiga y vino a recogerme al hospital. 
He estado durmiendo toda la tarde pero me sigue una molestia en el costado, aunque no me duele como anoche. Si persiste, iré al médico de cabecera para ver que se puede hacer. 
No me han mandado ningún medicamento, asi que sigo con mi tratamiento habitual de medicinas y que sea lo que Allah quiera. 
Hoy ya noto otra vez el dolor en la pierna, y por una parte eso es bueno, puesto que significa que el dolor en el costado ha desaparecido. Me he levantado pero estoy un poco mareado. Esperemos que la mala racha acabe pronto.